jueves, 30 de diciembre de 2010

Mi última sesión de Educación Física:


Me gustaría empezar hablando de los tres cursos a los que he dado clases durante las prácticas: 6º, 4ºy 2º; acabé las prácticas en el centro dando una clase a 2º de Primaria.
Como ya hablé anteriormente de la “capacidad de adaptación”, tenía pensando dar la clase fuera, pero como hacia mal tiempo, la di en el gimnasio (es una pequeña sala que sirve de comodín en los días de lluvia).
Los objetivos de la sesión eran los de mejorar el equilibrio, la agilidad y la coordinación; constó de un juego de calentamiento, una parte principal y una vuelta a la calma. El único material que utilicé fueron los bancos suecos. Fue una clase divertida y amena, en la que los niños trabajaron activamente.
Durante la sesión fui analizando y reflexionando, todos mis fallos que anteriormente había cometido en otras sesiones (a los diferentes grupos), ya que me los había comentado mi profesor del centro. Siempre que me decía alguno, a partir de ese momento desaparecieron o intenté que no se repitieran. Entre ellos y a destacar:
-La sesión tuvo el ritmo necesario y el tiempo de descanso fue suficiente para que los niños descansaran.
-En ningún momento di el número de repeticiones a realizar en cada ejercicio; sino que contaba yo las repeticiones y cortaba el ejercicio en el momento que yo creía necesario.
-En ocasiones, solía ser serio (me decía que tenía poco humor) y estaba muy tenso; en realidad, lo que intenta es estar muy atento de todo. A partir de ese momento, me preocupaba más la clase y los alumnos, que todo lo demás.
-El material siempre estuvo preparado de antemano.
-No cambié rápido la actividad. Esperé a que madurase, le hice variantes y la aproveché.
-A la hora de explicar, utilicé imperativos y di cortas explicaciones.
-Tuve una buena posición a la hora de ver la clase.
-Superé mi timidez, me costó, pero llegue a soltarme completamente.
-Trabajé la multilateralidad.
-Si les propongo algo para que lo hagan y lo consiguen, escuché sus logros y les anime a que se superasen.
-Utilicé todo el espacio, lo máximo posible.

Y vosotros, ¿Qué habéis observado a lo largo de todas las sesiones que habéis impartido? ¿Ha cambiado vuestro carácter y vuestra forma de ser las practicas? ¿Habeis cometido algunos de los errores que me comento mi profesor?


Personalmente, las sensaciones que yo he ido teniendo a lo largo que pasaban los días durante las prácticas han sido muy positivas; ya que cada vez te implicas y comprendes todo lo que ocurre a tu alrededor. Te adaptas a los niños, los niños se adaptan a ti: aprendemos los dos y coges el ritmo normal de una clase
Espero leer vuestros comentarios, ¡Un saludo!


Dani, Jorge y yo en el Gimnasio, al acabar las prácticas

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